después de aquel día, el día que marcó en mi vida un punto y final, que condujo a meses de pleno vacío en mí misma y hacia los demás,que me produjo disconformidad con todo aquello que me rodeaba y tristeza hacía cualquier pareja feliz y enamorada andando de manos por la calle, ya no quería salir, no se me apetecía mantener una conversación con nadie y mucho menos con alguien llamado hombre...
Pero como siempre el tiempo me confirmó que ese dicho de: "un clavo saca a otro" tiene su parte de razón, porque aunque una persona no sustituya a otra, puede darte mil motivos por los que sacar todas esas facetas buenas de ti que tuviste tanto tiempo escondidas, y ese fue mi caso, apareció una persona que me hizo ver las cosas desde otro punto de vista, que sigue alegrándome cada día que pasamos juntos,que tiene una sonrisa preciosa, incluso más bonita de las que ya había visto, y eso me encanta... me encanta cuando sonríe, en cierto modo hace desaparecer por milésimas de segundo todo lo malo y crea adicción a que quiera pasar más y más tiempo a su lado, porque aunque no sean los brazos a los que estaba acostumbrada, con estos me siento más segura, sé que estoy protegida, sé que no me hará daño, que solo tiene buenas intenciones, al igual que yo, porque lo único que pretendo con todo esto es hacerle feliz, no para siempre, pero sí por un largo tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario